Tiene esta iglesia una única nave, amplia y diáfana de forma triangular. En la confluencia de los muros está situado el Presbiterio, lugar desde donde se presiden las celebraciones. Nada obstaculiza la visión del altar mayor.

En origen el Altar era de piedra, de una sola pieza de base rectangular. Situalo en el centro, no apoyado en ningún muro, dotaba al conjunto de gran originalidad, en un momento en el que la Liturgia no se celebraba mirando a la Asamblea. Fue modificado en 1997 acomodándose a los cambios que el Concilio Vaticano II había realizado.

 En una prolongación del presbiterio por el lateral, está el coro que dispone de Órgano.